Durante estas últimas
semanas  Torrevieja fue el centro de críticas
nacionales, debido a un informe que sitúa la localidad como la más pobre de
España. Esto sumado a un artículo que se redactó por un subdirector de un medio
de prensa titulado “Sexo y Ladrillos en Torrevieja” dejaron el municipio algo tocado. Desde PlanetVilla dejamos claro que no compartimos esa concepción de
Torrevieja, queríamos aclararlo antes de proseguir con el artículo.

En Torrevieja abundan las Agencias Inmobiliarias, este hecho
es innegable, entonces… ¿Qué debo hacer
con mi vivienda? ¿La puedo vender por mi cuenta?
Voy a analizar estas
preguntas y además lo haré mediante un “símil” que todos los Torrevejenses entenderán.

Si hay otra cosa que abunda en Torrevieja son los
Restaurantes/Bares, y éstos son los que usaré para exponer una realidad que a
muchos les cuesta comprender.

Partimos de que cada
Agencia Inmobiliaria es un Restaurante, con una amplia carta de platos
(viviendas). Los comensales (clientes)
son quienes deciden dónde comer y qué
pedir para comer.

Ahora analicemos el
plato (vivienda)
, un plato de restaurante requiere unos buenos ingredientes,
una preparación por un chef y un buen emplatado.

Los ingredientes:

Los traen los proveedores
(propietarios),
y el dueño del restaurante debe decidir cuáles son los
mejores ingredientes calidad/precio. Con buenos ingredientes aunque se prepare
mal, siempre se podrá comer (esto lo tenemos que dejar claro) aunque en las
mismas condiciones en varios restaurantes el que más éxito cosechara es el que
tenga mejor preparación y emplatado.

La preparación:

Es crucial para tener un buen plato, nadie quiere comer un
plato crudo, a no ser que lo busquen expresamente (que también hay quien), y,
para preparar un buen plato hay que ser un profesional. ¿Puedo prepararme el plato en
casa tranquilamente?
Pues por supuesto, pero ten en cuenta, que el
plato que tú preparas en casa está a TU
gusto
, por lo que sólo le gustara a quienes compartan tu gusto.

El emplatado:

Ese «pequeño detalle», más visual, cómo se ve el
plato de bonito, cómo lo vendes, cómo lo presentas, la tarea es del camarero
(comercial), la experiencia con los comensales le ha enseñado la mejor manera
de conocer a su cliente, qué busca, qué le gustara, marearlo con un plato de
pescado cuando a él le gusta la carne, puede incluso molestarle. Hay que cuidar
hasta el último detalle.

Ahora que he explicado el “símil” vamos a hacernos las
mismas preguntas:

¿Qué hago con mis
ingredientes?

¿Puedo vender los
ingredientes a un comensal por mi cuenta?

Os dejamos responder  a vosotros, a fin de cuentas nosotros sólo
llevamos un restaurante.

Luis Andreu Orenes

Cocinero de Planet
Villa